miércoles, 6 de septiembre de 2017

Teresa Parodi canta poesías (disco "Todo lo que tengo" )



Porque ha salido el sol (Pablo Neruda)

Estoy muerto,
estoy asesinado:
pero estoy naciendo
con la primavera.
Porque ha salido el sol
Aquí tengo una hoja,
una oreja, un susurro,
un pensamiento:
voy a vivir otra vez,
porque ha salido el sol.
Porque ha salido el sol


domingo, 3 de septiembre de 2017

Cuchi Leguzamon - Zamba de Juan Panadero




Zamba de Juan Panadero (Cuchi Leguizamón, Manuel J. Castilla)

Qué lindo que yo me acuerde
de Don Juan Riera cantando
que así le gustaba al hombre
lo nombren de vez en cuando

Panadero Don Juan Riera
con el lucero amasaba
y daba esa flor de trigo
como quien entrega el alma

Cómo le iban a robar
ni queriendo a Don Juan Riera
si a los pobres les dejaba
de noche la puerta abierta

A veces hacía jugando
un pan de palomas blancas
Harina su corazón,
al cielo se le volaba

Por su amistad en el vino
sin voz queriendo cantaba
Y a su canción como al pan
la iban salando sus lagrimas

viernes, 18 de agosto de 2017

Aldo Pellegrini



Se llama poesía todo aquello que cierra la puerta a los imbéciles

La poesía tiene una puerta herméticamente cerrada para los imbéciles, abierta de par en par para los inocentes. No es una puerta cerrada con llave o con cerrojo, pero su estructura es tal que, por más esfuerzos que hagan los imbéciles, no pueden abrirla, mientras cede a la sola presencia de los inocentes. Nada hay más opuesto a la imbecilidad que la inocencia. La característica del imbécil es su aspiración sistemática de cierto orden de poder. El inocente, en cambio, se niega a ejercer el poder porque los tiene todos.

Por supuesto, es el pueblo el poseedor potencial de la suprema actitud poética: la inocencia. Y en el pueblo, aquellos que sienten la coerción del poder como un dolor. El inocente, conscientemente o no, se mueve en un mundo de valores (el amor, en primer término), el imbécil se mueve en un mundo en el cual el único valor está dado por el ejercicio del poder.

Los imbéciles buscan el poder en cualquier forma de autoridad: el dinero en primer término, y toda la estructura del estado, desde el poder de los gobernantes hasta el microscópico, pero corrosivo y siniestro poder de los burócratas, desde el poder de la iglesia hasta el poder del periodismo, desde el poder de los banqueros hasta el poder que dan las leyes. Toda esa suma de poder está organizada contra la poesía.

Como la poesía significa libertad, significa afirmación del hombre auténtico, del hombre que intenta realizarse, indudablemente tiene cierto prestigio ante los imbéciles. Es ese mundo falsificado y artificial que ellos construyen, los imbéciles necesitan artículos de lujo: cortinados, bibelots, joyería, y algo así como la poesía. En esa poesía que ellos usan, la palabra y la imagen se convierten en elementos decorativos, y de ese modo se destruye su poder de incandescencia. Así se crea la llamada "poesía oficial", poesía de lentejuelas, poesía que suena a hueco.

La poesía no es más que esa violenta necesidad de afirmar su ser que impulsa al hombre. Se opone a la voluntad de no ser que guía a las multitudes domesticadas, y se opone a la voluntad de ser en los otros que se manifiesta en quienes ejercen el poder.

Los imbéciles viven en un mundo artificial y falso: basados en el poder que se puede ejercer sobre otros, niegan la rotunda realidad de lo humano, a la que sustituyen por esquemas huecos. El mundo del poder es un mundo vacío de sentido, fuera de la realidad. El poeta busca en la palabra no un modo de expresarse sino un modo de participar en la realidad misma. Recurre a la palabra, pero busca en ella su valor originario, la magia del momento de la creación del verbo, momento en que no era un signo, sino parte de la realidad misma. El poeta mediante el verbo no expresa la realidad sino participa de ella misma.

La puerta de la poesía no tiene llave ni cerrojo: se defiende por su calidad de incandescencia. Sólo los inocentes, que tienen el hábito del fuego purificador, que tienen dedos ardientes, pueden abrir esa puerta y por ella penetran en la realidad. La poesía pretende cumplir la tarea de que este mundo no sea sólo habitable para los imbéciles.

Aldo Pellegrini


Publicado en Poesía = Poesía Nº 9 Agosto de 1961, Buenos Aires

martes, 25 de julio de 2017

La lluvia borra la maldad y lava todas las heridas de tu alma...


Y deberás plantar
y ver así a la flor nacer
y deberás crear
si quieres ver a tu tierra en paz
el sol empuja con su luz
el cielo brilla renovando la vida
y deberás amar
amar, amar hasta morir
y deberás crecer
sabiendo reír y llorar
la lluvia borra la maldad
y lava todas las heridas de tu alma
de tí saldrá la luz
tan sólo así serás feliz
y deberás luchar
si quieres descubrir la fe
la lluvia borra la maldad
y lava todas las heridas de tu alma
este agua lleva en sí
la fuerza del fuego
la voz que responde por tí
por mí...
y esto será siempre así
quedándote o yéndote.

viernes, 10 de marzo de 2017

Nahilí Jarcovsky



Las mujeres, las mujercitas

Las mujeres, las mujercitas, las señoras, las señoritas, las niñas, las niñitas,
las damas, las damitas, las doñas, las doñitas, las cholas, las cholitas,
las madres, las no madres, las hijas, las abuelas, las bebés, las chicuelas,
las amigas, las parientes, las pequeñas, las crecidas, las compañeras, las conocidas,
las trans, las solteras, las lesbianas, las casadas, las putas, las divorciadas,
las gordas, las flaquitas, las sencillas, las coquetas, las chatas, las con tetas,
las tímidas, las rebeldes, las brujas, las religiosas, las arrugadas, las pecosas,
las ciudadanas, las campesinas, las estudiantes, las recibidas, las zarpadas, las reprimidas,
las negras, las mulatas, las indias, las nativas, las libres, las cautivas,
las mestizas, las mezcladas, las morenas, las tostadas, las blanquitas, las lavadas,
las laburantes, las militantes, las activistas, las feministas, las amas de casa, las artistas,
las creadoras, las rupturistas, las saludables, las enfermadas, las maestras, las amaestradas,
las viejas bien, las sindicales, las vecinas, las presidentas, Caperucita y la Cenicienta,
las residentes, las disidentes, las sonrientes, las sin dientes, las indigentes, las diferentes,
las hippies, las derechosas, las de izquierda, las del centro, las de afuera, las de adentro,
las muy-muy, las tan-tan, las no-se-qué, las más-o-menos, las siempre-no, las dale-bueno,
las a llorar cuando duela, las a reír cuando guste, las a gritar cuando asuste,
las inmigrantes, las emigrantes, las viajeras, las caseras, las oriundas, las extranjeras,
las arraigadas, las desterradas, las entregadas, las enterradas, las ignoradas, las desechadas,
las coloridas, las discretas, las atrevidas, las recatadas, las queridas, las maltratadas,
las curtidas, las suavecitas, las seguidas, las perseguidas, las explotadas, las reducidas,
las locas, las alocadas, las dormilonas, las desveladas, las felices, las violadas,
las presas, las presionadas, las ganadoras, las perdidas, las vencedoras, las vencidas,
las dudosas, las decididas, las luchadoras, las sometidas, las vivas, las fallecidas,
las que dicen, las que escuchan, las que sienten, las que vibran, las que hacen, las que piensan, las que huelen, las que miran,
las que no saben, las que no entienden, las que no deben, las que no quieren, las que no tienen, las que no pueden,
las que imaginan, las que vuelan, las que guardan, las que aprietan, las que sueñan, las que esperan,
las que vinieron, las que vendrán, las que se fueron, las que volverán, las que estamos, las que no están,
las todas para una, las una para todas,
yo, vos, ella, nosotras, ustedes y aquellas.
Todas con todo en todas,
todas en todo con todas,
todas todas todas,
todas,
todas,
todas,
siempre, por siempre y para siempre
debajo del mismo sol.

Nahilí Jarcovsky - 8 de Marzo de 2017

miércoles, 30 de noviembre de 2016

Gioconda Belli















LOS PORTADORES DE SUEÑOS

En todas las profecías

está escrita la destrucción del mundo.

Todas las profecías cuentan
que el hombre creará su propia destrucción.


Pero los siglos y la vida
que siempre se renueva
engendraron también una generación
de amadores y soñadores,
hombres y mujeres que no soñaron
con la destrucción del mundo,
sino con la construcción del mundo
de las mariposas y los ruiseñores.


Desde pequeños venían marcados por el amor.
Detrás de su apariencia cotidiana
Guardaban la ternura y el sol de medianoche.
Las madres los encontraban llorando
por un pájaro muerto
y más tarde también los encontraron a muchos
muertos como pájaros.
Estos seres cohabitaron con mujeres traslúcidas
y las dejaron preñadas de miel y de hijos verdecidos
por un invierno de caricias.
Así fue como proliferaron en el mundo los portadores de sueños,
atacados ferozmente por los portadores de profecías habladoras
de catástrofes.
Los llamaron ilusos, románticos, pensadores de utopías
dijeron que sus palabras eran viejas
y, en efecto, lo eran porque la memoria del paraíso es antigua
el corazón del hombre.
Los acumuladores de riquezas les temían
lanzaban sus ejércitos contra ellos,
pero los portadores de sueños todas las noches
hacían el amor
y seguía brotando su semilla del vientre de ellas
que no sólo portaban sueños sino que los multiplicaban
y los hacían correr y hablar.
De esta forma el mundo engendró de nuevo su vida
como también habia engendrado
a los que inventaron la manera
de apagar el sol.


Los portadores de sueños sobrevivieron a los climas gélidos
pero en los climas cálidos casi parecían brotar
por generación espontánea.
Quizá las palmeras, los cielos azules, las lluvias torrenciales
tuvieron algo que ver con esto.
La verdad es que como laboriosas hormiguitas
estos especímenes no dejaban de soñar y de construir
hermosos mundos,
mundos de hermanos, de hombres y mujeres que se
llamaban compañeros,
que se enseñaban unos a otros a leer, se consolaban
en las muertes,
se curaban y cuidaban entre ellos, se querían, se ayudaban en el
arte de querer y en la defensa de la felicidad.
Eran felices en su mundo de azúcar y de viento
de todas partes venían a impregnarse de su aliento
de sus claras miradas
hacia todas partes salían los que habían conocido
portando sueños soñando con profecías nuevas
que hablaban de tiempos de mariposas y ruiseñores
y de que el mundo no tendría que terminar en la
hecatombe.
Por el contrario, los científicos diseñarían
puentes, jardines, juguetes sorprendentes
para hacer más gozosa la felicidad del hombre.


Son peligrosos - imprimían las grandes rotativas
Son peligrosos - decían los presidentes en sus discursos
Son peligrosos - murmuraban los artífices de la guerra.


Hay que destruirlos - imprimían las grandes rotativas
Hay que destruirlos - decían los presidentes en sus discursos
Hay que destruirlos - murmuraban los artífices de la guerra.


Los portadores de sueños conocían su poder
por eso no se extrañaban
también sabían que la vida los había engendrado
para protegerse de la muerte que anuncian las profecías
y por eso defendían su vida aun con la muerte.
Por eso cultivaban jardines de sueños
y los exportaban con grandes lazos de colores.
Los profetas de la oscuridad se pasaban noches
y días enteros vigilando los pasajes y los caminos
buscando estos peligrosos cargamentos
que nunca lograban atrapar
porque el que no tiene ojos para soñar
no ve los sueños ni de día, ni de noche.


Y en el mundo se ha desatado un gran tráfico de sueños
que no pueden detener los traficantes de la muerte;
por doquier hay paquetes con grandes lazos
que sólo esta nueva raza de hombres puede ver
la semilla de estos sueños no se puede detectar
porque va envuelta en rojos corazones
en amplios vestidos de maternidad
donde piecesitos soñadores alborotan los vientres
que los albergan.


Dicen que la tierra después de parirlos
desencadenó un cielo de arco iris
y sopló de fecundidad las raíces de los árboles.
Nosotros sólo sabemos que los hemos visto
sabemos que la vida los engendró
para protegerse de la muerte que anuncian las profecías.

jueves, 23 de junio de 2016

Jorge Leónidas Escudero

Oro nestas piedras - Documental sobre Jorge Leonidas Escudero from Leandro Claudia Cristian on Vimeo.

Cada quien mira lo que quiera mirar, escucha lo que quiere escuchar.

En este conmovedor documental, yo le escuché estas cositas al gran maestro Escudero:

"Yo empecé por el amor a las piedras, quería saber que eran, que tenían adentro"

"En la Av. Circunvalación, los automóviles pasan raudamente creyendo que uno es tonto y no se da cuenta que no van a ninguna parte"

"Uno es como es, si yo veo ese pájaro y siento que hay algo ahí, escribo porque siento la necesidad de manifestarlo, siento que hay una significación, aunque ni yo mismo la comprenda"

"La belleza pareciera que es la presencia de algo que nosotros sentimos que favorece nuestra vida, como un golpecito de más vida"

"La poesía o se entiende, o no se entiende"

"En la poesía yo voy buscando la "palabra absoluta", que exprese completamente lo que siento, pero no se llega"

Sosieguesé on Jorge, sosieguesé. No se insista, quédese tranquilo maestro, que algo hemos aprendido. Y aunque los gobernantes se anden con eso de los ministerios de la modernidad y la saraza, nosotros bien sabemos que los hombres seguimos siendo lo que siempre hemos sido. Y que siempre hay y habrá oro nestas piedras.

Me lo abraza al juan por ahí, digale que lo quiero mucho.

Aprovecho pa´ abrazarlo a usted también, on Jorge.

Andrés Lewin